Resolver adecuadamente el transporte público no es un problema nuevo, pero hay novedades: el desarrollo está derivando a grandes aglomeraciones urbanas, y el movimiento de personas que origina se vuelve insoportable si no se resuelve con un buen transporte colectivo. Insoportable desde el punto de vista medio ambiental, de salud y económico. Baste recordar el reciente cierre del centro de Madrid (o Londres o París) al transporte privado debido al exceso de contaminación.

madridEn Andalucía se han desarrollado dos grandes núcleos urbanos: Sevilla y Málaga, sin menosprecio de otros como Granada o la Bahía de Cádiz. En ambas ciudades se ha planificado el sistema de transporte colectivo más eficaz: el metro, como parte esencial del sistema de movilidad.

 

red_metro_sevillaEn Sevilla, después del intento de los años 80, en el que quedaron enterrados túneles ya terminados, se redactó, en los primeros años de éste siglo por la Junta de Andalucía, un estudio informativo que contemplaba 4 líneas de metro. Se adjudicó, mediante un concurso, la concesión de la línea 1 a un consorcio privado. La red se incluyó en la revisión del PGOU de Sevilla de 2006. También se han desarrollado los proyectos de las líneas 2,3 y 4, considerando prioritaria la línea 3.

red_metroEn el caso de Málaga el Estudio informativo de la red de Metro se aprobó en marzo de 2003, también con 4 líneas, también formando parte de un sistema de movilidad en el que se incluye un ferrocarril costero que aprovecharía parte de la infraestructura, entre otras medidas. En septiembre de 2004 quedó adjudicado el concurso de construcción y explotación de las líneas 1 y 2.

Resulta evidente que lo idóneo en zonas del centro de las ciudades es que el metro discurra en subterráneo. La contrapartida es que la inversión resulta muy costosa y no es recuperable a partir del cobro al usuario por el trayecto. En los casos de concesiones de obra y explotación las administraciones tienen que poner incluso más que el viajero. Habida cuenta de las restricciones presupuestarias las administraciones no pueden cargarse con más gastos futuros.

ingenierosEl problema es que los estudios informativos se hicieron en otros tiempos, de bonanza económica y crecimiento. Para el futuro hay que buscar el equilibrio: resolver el problema del transporte público con unos costes asumibles. Y ello conlleva modificar los criterios de diseño en el sentido de que donde puedan convivir el metro en superficie con los peatones, las bicicletas y el tráfico privado, debe optarse por éste criterio, siempre considerando los viajeros que, potencialmente, utilizarían la infraestructura. El metro subterráneo hay que entenderlo como un lujo, un recurso para utilizar escasamente, cuando sea estrictamente necesario. Un estudio de la Consejería de Fomento de la Junta de Andalucía de octubre de 2012 establece, para Málaga, el coste del kilómetro en superficie en 5 millones de euros y el de túnel en 50 millones de euros.

Llegados a este punto se explican los hechos recientes en Sevilla y Málaga.

Moverse-en-Metro-por-SevillaEn Sevilla, en 2011, se valoró el coste de la línea 3 en 1.179 millones de euros, ante la exigencia del Ayuntamiento de hacerlo mayormente soterrado. Aun aportando 13 millones de viajeros al año parece insostenible, y, de hecho, está paralizado. Sin embargo, el Ayuntamiento, por su cuenta, realizó el llamado Metrocentro, en superficie, que discurre desde Plaza Nueva a la estación de San Bernardo, transportando 4,2 millones de viajeros en 2014. En la actualidad se está programando su continuidad hasta Santa Justa. La realidad está superando la planificación.

En Málaga el proyecto constructivo de las líneas 1 y 2 ha sufrido muchos cambios. El coste se ha disparado y, para conservar el equilibrio de la concesión, la Junta de Andalucía ha tenido que realizar obras por su cuenta, y también acordar el cambio de la extensión desde el centro hasta la Malagueta por la de la línea 2 hasta el Hospital Civil. El Ayuntamiento, después de haberlo acordado inicialmente en 2013, se muestra ahora contrario basándose en la opinión de los vecinos, abogando por una línea de autobús de alta capacidad. Esta situación crea un grave conflicto de intereses con la Junta de Andalucía y el concesionario.

MetroSuperficie2--660x371Por otra parte, en la actualidad se encuentra en borrador el Plan de Transporte Metropolitano de Málaga. Contempla las ampliaciones de las líneas 1 y 2 del Metro pero nada de las líneas 3 y 4. En cambio se contemplan plataformas reservadas, una de ellas equivalente a la línea 3 con extensión hasta Rincón de la Victoria. Esto a pesar de estar ya redactado el Proyecto.

Otras ciudades como Barcelona, Vitoria, Zaragoza o Tenerife también han optado por ampliar sus redes con metros ligeros en superficies.

En definitiva, Málaga parece nadar contracorriente, ¿puede una plataforma vecinal modificar un Plan de Movilidad? Ahí está la experiencia de Sevilla o Zaragoza, después de haberse opuesto los vecinos están encantados.