Todas las empresas necesitan un gobierno corporativo.

Evidentemente la necesidad no será la misma en una pequeña empresa que en una grande cotizada, pero el concepto es el mismo.

La dirección ejecutiva de la organización es la que tiene, individual o colectivamente, según los casos, el mayor conocimiento de su funcionamiento, del día a día, de sus problemas y de las soluciones o gestiones inmediatas. Pero esa cercanía a la gestión impide, en muchos casos, la visión de conjunto, la trayectoria, el control, el futuro, el entorno, el mercado, las tendencias.

financial-advisor-with-chartsEsa visión se puede aportar, con mucha mayor eficacia, desde una visión separada de la labor ejecutiva. Es la labor de los consejeros, que completan el gobierno corporativo.

En las grandes empresas el consejo está instituido, incluso por la legislación mercantil. No obstante, y a pesar de la responsabilidad que adquieren, también tienen carencias en su funcionamiento. Todos conocemos el caso, reciente, de un gran banco cotizado en el que los consejeros no solo no han realizado su función de asesoramiento, sino que tampoco han controlado la actuación de la compañía, de sus ejecutivos y de ellos mismos.

En las pequeñas empresas, y empresas familiares, no está instituida la figura. Un consejo asesor, o simplemente un consejero, puede aportar a esa compañía un complemento muy importante al gobierno corporativo.

20160517_expansion_consejos_redRecientemente la Asociación Española de Directivos (AED) ha puesto en marcha una Escuela de Consejeros. El pasado 17 de mayo de 2016 el periódico Expansión hacía referencia a ello en un artículo firmado por Víctor M. Osorio, y destacaba algunas opiniones de directivos o consejeros experimentados que participan en la formación.

Veamos algunas:

  • Muchos problemas de las organizaciones tienen que ver con gobiernos corporativos débiles.
  • El consejo es el responsable último de la estrategia y debe estar detrás de los procesos que creen valor y supervisar los riesgos que puedan destruirlos.
  • Las claves son la honestidad y la prudencia.
  • Un buen consejo es experto y debe cubrir todos los frentes.
  • A más capacidades, experiencias y conocimientos, más oportunidades de anticiparte.
  • El consejero tiene que conocer el negocio y sobre todo implicarse. Tiene un papel profundo y responsable.
  • Un directivo no siempre es un buen consejero. Un buen consejero tiene que dedicar tiempo y estar cerca de los directivos.
  • El mandato no debe superar los 10 o 12 años, en ese plazo se agota la capacidad de aportar.

La pequeña y mediana empresa ni necesita ni puede costear todo un consejo de administración, pero la existencia de un consejo asesor o, simplemente, asesores independientes es una necesidad para completar la visión de la gerencia.

financial-advisors-minEl seguimiento periódico, supone un control diferente, la visión desde un punto de vista más lejano a la operación, la comparación con otras empresas, sectores o mercados, implica una visión estratégica de la compañía, cada vez más necesaria en el entorno tecnológico cambiante en el que nos movemos.

 

 

Esa función podemos realizarla consultores expertos que, además, aportaremos metodología en nuestras actuaciones, con la ventaja de que se nos puede contratar a la medida de las necesidades.