El martes, 14 de junio, leía en el periódico Expansión que el coste del absentismo por enfermedad común ascendió, en 2015, a 61.379 millones de euros, equivalente a 758.181 jornadas de trabajo. El artículo destaca el incremento que está suponiendo la mejora de la situación económica y laboral.

Expansión 14/06/2016

Expansión 14/06/2016

Lo que no se puede valorar, al menos de momento, es el coste de la ineficacia organizativa de las empresas: los defectos de coordinación en la gestión de equipos.

 

No solo me refiero a la falta de rendimiento de los trabajadores por la ausencia de motivación, que también, pero quiero poner de relieve la cantidad de tiempo y energía que se pierde por la carencia de entendimiento entre compañeros de trabajo o de éstos con sus jefes o subordinados.

desmoralizadoCreo que todos hemos asistido, en alguna ocasión, al momento en que una persona entrega un trabajo y el receptor le dice que no era eso lo que quería: vuelta a empezar, con la desmotivación que supone que no sirva para nada el trabajo hecho.

 

 

teléfonosA veces se trata de un problema de comunicación. Es difícil de entender que en un mundo donde la tecnología facilita sobradamente la comunicación nos entendamos peor. Quizás hemos sintetizado demasiado los mensajes o quizás hemos dejado de hablar para entendernos por correo o por Whatsapp.

aves-vuelan-formación-VPero si perdemos muchas horas de trabajo por falta de entendimiento, también hay carencias en la coordinación de los equipos de trabajo, con actitudes, muchas veces, inconfesables, entre mandos intermedios con similar nivel de organigrama. No es difícil, incluso, encontrar alguna intencionada equivocación o secuestro de información. Un artículo publicado en El País el pasado 12 de junio, sobre esta temática, no tiene desperdicio. También describe las malas prácticas en la Evaluación del Desempeño, objeto de la entrada anterior en este Blog.

mujer_equipoSon varios los orígenes de las deficiencias y diferentes materias que confluyen en una buena administración del tiempo del equipo; el esquema organizativo, la claridad en las funciones y responsabilidad de cada uno, la forma de comunicarse, el seguimiento de los trabajos, etc. Pero hay uno que considero que es el más importante ya que es decisivo: el liderazgo del director del equipo.

El estilo de gestión del líder constituye el elemento fundamental para que un equipo funcione y rinda adecuadamente. Ejercitar el liderazgo supone saber qué le puede y le debe exigir a cada uno, cómo tienen que coordinarse, saber explicar bien lo que se pretende y hacer seguimiento. AOEl líder tiene que erradicar las malas actitudes en el equipo y potenciar las buenas prácticas. Saber cuando tiene que defender a una persona o darle una palmada en la espalda.

 

 

El consultor no puede modelar al líder, pero sí entrenarlo y también reclutarlo, y, sobre todo, facilitarle la infraestructura empresarial necesaria: la información y los canales de comunicación para que pueda actuar. También en esta faceta podemos ayudarle.