Es necesario que los directivos dediquen un tiempo a la reflexión estratégica y los consultores debemos recordarlo y ayudar en ese cometido. En esta entrada quiero reivindicar la importancia del EQUIPO, aún mayor en los tiempos que corren.

equipo_deporteNo me canso de decir que, para un modelo de negocio ya determinado o renovado, la tecnología se compra, y tiene un precio razonable, pero lo que constituye un elemento esencial y diferenciador es el equipo. Tener a los mejores profesionales no es suficiente, además hay que tenerlos conjuntados, orientados en búsqueda de objetivos comunes, motivados y liderados. Y esta es una labor lenta que requiere tiempo, no se crea de la noche a la mañana.

 

Todos conocemos casos de personas brillantes intelectualmente que se quedan atrás de otras menos brillantes, pero más constantes y motivadas.ninos

 

Recomiendo la lectura de un artículo del diario Expansión del pasado 7 de septiembre titulado “Hacer equipo: el reto del directivo en el nuevo curso”

jobsNunca ha habido tantas facilidades para comunicarse como ahora. Sin embargo hay un peligro: que las comunicaciones se limiten a correos o WhatsApp, ni siquiera una teleconferencia o un vídeo son capaces de transmitir tanto como la conversación directa. No olvidemos que los expertos hablan de un 70% de comunicación gestual. Considero fundamental el despacho personal en la cadena de mando.

Tampoco olvidemos la importancia de las reuniones para compartir objetivos, escala de valores, ideas, análisis, experiencias, mejoras, etc. El simple hecho de estar juntos y compartir hace equipo.

Hablamos mucho de las nuevas habilidades de los directivos enfocadas al nuevo paradigma: adaptabilidad y pasión por el cambio, la innovación constante, el uso eficiente de la información en un entorno digitalizado, la ética en los negocios, etc. Pero las habilidades tradicionales no se pueden quedar atrás; capacidad de liderazgo, empatía, hacer equipo contra la tendencia al egocentrismo.

 

 

Desde la consultoría especializada ayudamos: diagnosticando la situación, evaluando el clima laboral, definiendo los valores y las competencias corporativas y poniendo en marcha planes para acercar las posiciones de los trabajadores y la empresa. Es la manera de lograr el llamado engagement que tanto eleva la productividad y eficacia del factor humano.