Nos hemos levantado hoy con la sorpresa de que se ha consumado el proceso de salida de Reino Unido de la Unión Europea: todos estábamos confiados en que al final el referéndum se iba a pronunciar por la permanencia o REMAIN, como se le ha dado en llamar.

Gráfico de El País

Gráfico de El País

A estas horas la palabra más repetida es incertidumbre, hay miedo al desconocer lo que va a ocurrir.
Se ha hablado de terremoto económico, hay quien compara la situación con el affaire Lehman Brothers. Hay muchas opiniones sobre los errores de Bruselas que han conducido a la situación actual. Las Bolsas bajan drásticamente, pero eso no es nuevo, habrá quien especule y obtenga plusvalías con la situación.

Otros están analizando las razones por las que los británicos han preferido mayoritariamente salir de la Unión Europea.
En España se habla del turismo y de la venta de inmuebles. Se especula sobre Gibraltar.

Algunos ya auguran que otros países europeos va a seguir la misma ruta.

No voy a opinar sobre nada de esto, por dos cosas, porque no soy ningún experto en la materia y porque no creo que a estas alturas se pueda saber la hoja de ruta de lo que va a ocurrir.

pollingPrefiero tener una visión más optimista: se tomarán las medidas administrativas que correspondan, pero en un mundo tan globalizado no se pueden poner puertas, ni rejas. Y menos volver para atrás.

El resto de Europa seguiremos, aún con muchos cambios y mejoras en la toma de decisiones, adelante.

 

brexit_bolsaAl fin y al cabo, Reino Unido siempre ha manifestado reticencias con respecto a Europa. En 1984 Mitterrand tuvo que ceder ante Margaret Thatcher concediéndole el llamado Cheque Británico, que reduce en 2/3 la aportación de Reino Unido a la UE, he oído, de expertos, muchas críticas a esta concesión que la primera ministra exigió para compensar el presupuesto europeo agrícola (PAC). También quisieron mantener los privilegios del mercado financiero de Londres; a lo mejor ahora se pueden aprobar, en Bruselas, los impuestos sobre actividades bancarias.

 

En definitiva, personalmente confío en el libre mercado que resolverá los desajustes que se produzcan, volviendo a una situación equilibrada, en la que Reino Unido mantenga unas relaciones similares a las que tiene ahora, aun estando fuera de la UE.bandera

 

Habrá que llegar a acuerdos, pactar, pactar y pactar, algo a lo que los políticos españoles deben aplicarse para aprobar en la convocatoria de junio.